Recibimos todos los días decenas de cartas de enardecidos lectores rogando nuestra vuelta pero, hasta donde sé, las vacaciones continúan y Falacia Mística va a seguir a medio gas. Para entretenerse un poco, os engañamos con entradas de vídeos.
Le Punk, como vimos en la entrevista que les hicimos, están ultimando 'Mátame', su tercer trabajo. ya hay 'single': no está mal, pero me parece peor que 'La virgen de la soledad'.
(Un disclaimer desos: estos tipos son mis amigos, algunos -como el batería- desde educación infantil. Por tanto, no soy una fuente imparcial. Tampoco lo soy para el resto de cosas que posteamos aquí, vaya. Pero hoy, si cabe, lo soy menos. Es lo que tiene)
Caramba. Hacía eones que no escuchaba un disco de punk-rock acelerado, de esos en los que el doble pedal echa chispas y el cantante necesita un cajón de micros porque los va reventando. en cada tema. Hacía mucho que no volvía a los estilos que marcaron mi adolescencia: ese punk-rock, punk-ska y punk-hardcore 'patrio' (algunos si me oyen me matan). Esas bandas que podemos citar de memorieta: Boikot, Reincidentes, S.A., Muguruza, Skalariak, Disidencia... y un largo etcétera de seguidores.
Hacía mucho, pero hete aquí que un grupo de amigos de Soria, tras cinco o seis o siete años de carretera y manta, varios cambios de formación y hasta algunos de estilo; digo, un grupo de amigos va y saca un disco de eso que hace tiempo que no escuchaba. De punk, de hardcore, de ska-punk. De los que oye tu madre y dice que como escuchas eso si gritan tanto.
Sería injusto si me quedara ahí. Doy fe de que Tus Últimos Días coge de más sitios, aparte de los Arcanos del Punk-Rock antes citados. Por ejemplo, banda de culto para ellos es El Corazón del Sapo, que inspira bastantes de sus momentos más rabiosos, como la excelente 'Aprietalo'. O Maniática, quizá la banda de punk-rock más virtuosa habida en España. El pegadizo fraseo de 'Los puños de la sinrazón' (otro tema de lo mejor) me quiere sonar por ahí. Por no hablar de la influencia de los riffs 'metaleros', que se deja ver en la brutica 'El hombre invisible' y, en menor medida, en 'El mundo no es un pañuelo' que, todo sea dicho, es, para mí, uno de sus mejores temas y de los que mejor han salido en la grabación.
Menos originales pero no por eso peores, temas como 'Fiesta Necional' (con F.Madina de Reincidentes) o 'Ciudadano' rinden homenaje en sonido y letras a los Arcanos ya citados. Especialmente la segunda, que podría ser de Boikot, Reincidentes o Disidencia. Entra también el ska-punk, en temas como 'Igual que las demás' o 'Yankifobia'. Como la amistad no va reñida con la crítica (espero), he de decir que estos dos temas me resultan más sosetes. Aunque, todo hay que decirlo, el ritmo y el estribillo son, más que pegadizos, pegajosos.
Para terminar (aviso: no he seguido el orden) dos temas más: 'En pie', con Ziku de Envidia Kotxina, un tema guitarrero y acelerado; y 'Tu miedo es mentira', otro tema de mis favoritos, que abre el disco y que me parece el resumen perfecto del sonido 'Tus Últimos Días'.
Todo ello envuelto en una buena y bonita presentación y con unas fotos que no sé quién las ha podido hacer pero están chupi. Por 9,50 euros, ¿qué más queréis?
Ahora en serio, mi conclusión parcial e interesada es que es un primer disco más que interesante, que transita entre el rastrillar campos arados y el buscar un huequito propio. Que es muy cañero y que la relación calidad/precio es buenérrima. Y que hay temazos como 'Los puños de la sinrazón', 'Tu miedo es mentira, 'Apriétalo' o 'El Mundo..no es un pañuelo'
En el debe quedan algunos fallos achacables a que sea su primer trabajo en estudio (por ejemplo, voces que no entran exactamente a la vez, algún plato de batería que suena más de lo que debe). No me convence el sonido de la trompeta, pero tampoco me desagrada en absoluto. Todas estas pegas son menores. Joder, es el primer disco y suena de lujo. Así que me callo
Podéis escuchar cuatro temas en su myspace Página web (nota: de momento, redirecciona al Myspace)
“Su mezcolanza musical es un rico cóctel que emana aroma de Buenos Aires y Nueva Orleáns, con un ramalazo zíngaro que no hace ascos al blues del delta o al rocanrol clásico gracias a la guitarra de Joe Eceiza. Pero es Alfa el que lleva la voz cantante con su chulería y su mirada de perdedor, la misma que la de algunos de los personajes que protagonizan sus composiciones.”
Le punk nos habla de la noche, canallas, amores imposibles... nos remite a un imaginario concreto... ¿Cuanto hay de escenificacion y cuanto de realidad? ...o el canalla se baja del escenario y coge el Metro para madrugar porque al día siguiente tiene una reunión del APA
Joe: (Risas) Siempre es delicado eso. En nuestro caso, lo que pasa es que sí que hemos vivido así. Aparte de compartir el grupo, el Patillas, Alfredo y yo somos gente que nos vamos de marcha juntos. Dani tiene un bar, Alfredo tuvo un bar. O sea que sí hay un punto que es muy real.
Alfa: Sobre todo, cuando surgió Le Punk. Joe y yo empezamos a componer para Le Punk en una época emocinalmente un poco convulsa... yo tenía el bar y Joe venía a las ocho de la tarde cuando abría y lo cerrábamos a las ocho de la mañana, completamente borrachos. Nos llevábamos un grabador y grabábamos ahi cuando cerrábamos el bar. Realmente, yo creo que en 'La Logia de la Canalla' hay un peso tremendo de esa filosofía, que era real. Y ahora yo creo que es una cosa que está en movimiento también, pero bueno, no dejamos de ser tíos de trentaypico añazos que viven ahí, en un piso compartido, y que siguen con las mismas formas de vida... porque la verdad es que no hemos cambiado en casi nada.
Joe: Seguimos currando, porque no vivimos ninguno de la música... currando de lo que se pueda para seguir haciendo ésto y... sí que existe ese modo de vida, de alguna manera. Claro está que no vives rodeado de tías con medias negras.
Alfa: Y una vez que te creas esa imagen, también se crea un universo en torno a tí. Es increíble.
Joe: Influyen también lo que leemos, las películas que nos pasamos, etcétera
¿No puede acabar uno un poco preso de la imagen que proyecta? Es decir, que haya una parte del público que no sepa discernir ficción de realidad. ¿Cómo posicionarse ante esta hoja de doble filo?
Joe: Con muchísimo sentido del humor. Nosotros no somos un grupo que vayamos por ahí de pose. Estamos todo el rato riéndonos de nosotros. Nuestra manera de enfrentarnos a todo esto es esa. Como la de muchísima gente, supongo. Tratamos de no tomarno muy en serio lo que es el grupo en sí.
¿Pertenecería Le Punk a esta reciente moda'de fusión 'balcánica', dentro de la moda más amplia de la 'fusión'?
Alfa: No lo percibo así, la verdad. Para que haya una moda pienso que tiene que haber una escena, una estética, una serie de cosas.
Joe: Es verdad que de vez en cuando, con el rollo de la fusión, nos preguntan ésto. La verdad es que no nos sentimos nada dentro de ese mundo.
Alfa: Es que no tenemos nada que ver con la manera de ser de esa gente. A nivel musical puede que en un momento dado Le Punk se parezca a alguien, pero a nivel personal... nosotros hemos estado de juerga con Los Delinquentes y con esta gente y... no tenemos nada que ver, nada que ver. De hecho nosotros utilizamos el adjetivo 'perroflauta' con saña.
Joe: De hecho hubo un momento en Virgin en que Liñán dijo algo como 'vosotros, para ese público' y tal... le saltamos encima, se quedó un poco flipado.
BUENAS NOCHES ROSE
La eterna pregunta: ¿qué pudo haber sido BNR que no fue?
Alfa: Buenas Noches Rose nació, como todo grupo, de la casualidad y el encuentro entre la gente, concretamente en un instituto. Pero durante unos años estábamos en peligro, es decir, corrimos el peligro de convertirnos en algo monstruosamente grande. Estuvimos a punto de ser una banda enorme. Sólo la sensación de que eso podía pasar, esa camarilla de buitres que había a tu alrededor, cómo se enrarecía la atmósfera a nuestro alrededor... para chavales que además teníamos veinte y veintiún años, sobrehormonados y con tendencia a consumir drogas... esa sensación, simplemente esa sensación, fue lo que jodió el grupo.
Pero el comienzo no pudo ser mejor: el primer disco recibe críticas excelentes y, para ser un debut, tiene una producción excelente.
Alfa: Buenas Noches Rose molaba que te cagas cuando era un grupo 'underground' y cuando nos tiramos dos años en Madrid tocando en garitos como el Siroco y el Laboratorio y sitios así, para doscientas personas, trescientas o ciento cincuenta. Aquello era monstruoso. Luego, no sé.
¿Eres consciente de que esta historia maldita de Buenas Noches Rose está elevando el grupo a la categoría de mito? Últimamente he visto una página web temática, un artículo en la revista EFE EME, ha sonado por los altavoces del Extremúsika...
Joe: Visto desde fuera, lo curioso es que lo está redescubriendo gente muy joven. Gente de viente años y menos.
Alfa: De momento no me está afectando mucho, pero sí me encontré con un periodista de la Rolling Stone hace un par de meses que me dijo que iban a hacer un reportaje de Buenas Noches Rose, del rollo de 'el grupo maldito, el mejor grupo de rock'n'roll de la historia de España' y tal y cual. Y yo:
“Bueno. Bueno”
“¿Qué te parece?”
“Pues que supongo que tendré que esperar quince años a que me hagas un reportaje sobre Le Punk”
Claro, porque todo esto ahora ¿a cuento de qué?... aunque bueno, supongo que hay gente que siente que se tiene que hacer justicia.
Y que el malditismo está muy bien
Alfa: Y que mola mucho, sí, a la gente le encanta. Creo que, si la cosa no se va de madre (que no creo que se vaya) nos puede beneficiar a nosotros. Realmente pienso en eso, porque mi pasado ya lo tengo más que pensado y trillado; y ahora lo que me gustaría verdaderamente es sacar adelante esto. He pensado, fíjate, desde que hice La leyenda del Lobo Cantor, que tenía diecisiete años y vivía con mis padres en un piso de aquí al lado... han pasado diecisiete años.
E igual piensas que dónde estaban los que ahora quieren hacer reportajes.
Alfa: ¡No, no, no! No tengo ningún tipo de rencor hacia nadie de aquella época. Las cosas salen o no salen, y aquello no salió. Yo creo que hubo un punto de inflexión cuando acabamos la preparación de la Danza de Araña... que hicimos algo muy bonito, en teoría, que es coger todos los bártulos e irnos a una casa en el desierto de Almería y meternos ahí a preparar el disco. A partir de ahí hubo un momento en que nosotros tampoco estábamos contentos con nosotros mismos. No éramos felices, no lo pasábamos bien. Perono tengo ningún tipo de resentimiento con nadie. Sí te hace gracia recordar la camarilla de personajes que estaban a tu alrededor siempre, comiéndote la polla, que tardaron en irse lo que tardó en irse Jordi.
Podemos decir que en España hay, resumiendo mucho, dos corrientes de rock duro: el rock urbano, hijo de Rosendo y Leño, y el anglosajón, cantado en inglés con patrones anglosajones. Buenas Noches Rose hacía rock de ascendencia más anglosajona; muy deudores, por ejemplo, de Led Zeppelin, pero cantado en castellano. ¿Por qué en España les ha costado tanto a los grupos cantar en castellano?
Alfa: Es que es muy difícil hacer letras en castellano que molen. Poca gente las sabe hacer, que comuniquen de verdad porque una canción, al margen del sonido, de la estética, de los guitarrazos, de los patrones estéticos que se supone que tiene que tener una canción de rock... por encima de eso, está la canción. No conozco ningún grupo que haya sido recordado que no tenga una canción. Hay grupos 'de sonido' que han llegado a ser número uno en Estados Unidos como la Gran Funk Railroad, pero ¿quien se acuerda ahora de la Grand Funk Railroad? Nadie. Sin embargo, todo el mundo se acuerda de los Stooges, que vendían cinco mil discos.
Fito dejó Platero y se fue con Fitipaldis; Rubén y Leiva se van a Pereza, Bunbury dejó Héroes y se pasó a los ritmos latinoamericanos, Barricada hacen acústicos, Josele de Enemigos se convierte en cantautor y Alfa pasa de BNR y Perros de Paja a Le Punk... ¿esto que es, la menopausia de los rockeros?
Alfa: Yo creo que es un desengaño. Mucha gente ha sufrido un desengaño con respecto al rock. Porque yo sí me creía cuando estaba en aquellos años que el rock era el summum de la comunicación humana, y sí que creía ser una estrella del rock and roll. Porque creía que era lo mejor que se podía ser en la vida. Lo que pasa que luego, cuando adquieres cierta perspectiva, te das cuenta de que el personajillo de la estrella del rock da mucha grima. En el fondo da mucha grima y sobre todo para gente que lo haya vivido, que tenga cosas de las que arrepentirse, como Bunbury. Bunbury supongo que, cuando lea una entrevista de Héroes del Silencio tiene que pensar: ¿pero cómo podía ser tan imbécil?
Lo ha dicho ya en alguna entrevista.
Alfa: También es verdad que lo que hacían era bueno y raro y la crítica musical española le machacó. Bunbury ha tenido que ganar un combate a los puntos que no ha ganado ningún cantante en la música en España.
Volviendo a los Rose, ¿existe la posibilidad de que Le Punk toque algún tema de Buenas Noches Rose?
Alfa: No sé. El otro día estaba pensando en casa que ahora que tenemos una sección de vientos podíamos internarnos en los ritmos más funkies y coger una canción como La Granja y hacer algo. Lo pensé el otro día así como por encima.
Joe: De hecho nosotros, el Patillas, Alfredo, y Rober, el batería de los Rose; hemos tocado canciones de los Rose en un par de conciertos por ahí. O sea que es una cosa muy viable
Alfa: Entraría dentro de lo viable.
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Muchas gracias a Alfredo y José, de Le Punk, por su amabilidad y por su buen hacer en el mundo de la música. Esperamos que os haya gustado la entrevista, que finaliza aquí.
Esperamos volver pronto a la carga en Falacia Mística, una vez recuperada la conexión a internet de Guillotina y terminados los exámenes de Mayojunio.
The Constantines han vuelto. ¿El resultado?: la imagen de mis grupos de la semana en last.fm habla por sí misma.
La verdad es que tenía un manojo de dudas. ¿Lograrían igualar el excelente 'Shine a Light? ¿Volverían al guitarrazo de sus dos primeros álbumes u optarían por la línea más pausada del 'Tournament of Hearts'? ¿Eliminarían los altibajos de su último trabajo?
Tras una escucha intensiva y ya fuera de dudas propongo, tanto al neófito como al que ya los conoce, participar en un exhaustivo despiece de su nuevo trabajo:
Ya habían los canadienses avisado de por dónde no iba a ir el disco con dos singles, uno incluyendo 'Hard Feelings' y 'Easy Money' (tema que no está en el disco) y otro que recoge 'Islands in the Stream' una versión de Bee Gees (sí..) con la banda Feist, a la que se añade 'Trans Canada', uno de los grandes temas del disco.
Estas píldoras, convenientemente administradas, incrementaban la impaciencia y hacían creer erróneamente en un disco cañero, guitarrero. Quizás la vuelta de unos Constantines como los de su primer trabajo, homónimo, en el que la rabia era el elemento principal.
Abre Kensington Heights con el ya conocido Hard Feelings, que es además el tema de videoclip oficial. Y abre mediocre, pues este tema, que es 100% Constantines, intenta repetir la fórmula del éxito de temas como Working Full-Time(esa línea de teclado pegadiza).
Pero no logra convencer lo suficiente como para justificar que sea el mascarón de proa de la estrategia comercial.
Es un tema que nos demuestra a una banda bien asentada en un sonido muy propio, lo cual no es poco. Más bien, es una de las mayores conquistas a las que todo grupo aspira. La voz raspada y sugerente de Brian Webb, la base de bajo y batería perfectamente enlazada y huyendo de la monotonía, las guitarras distorsionadas y los riffs como zarpazos, el teclado marcando la pauta... en definitiva, un tema sin grandes alardes que sirve para demostrar que todo sigue como lo habíamos dejado:
Pero... mmmh... qué putada... Million Star Hotel, el segundo corte,tampoco parece estar a la altura de lo esperado. Es un tema bronco, pesado, con una cadencia que no le favorece por lo repetitivo que se acaba haciendo. A la hora de meter ruido, desde luego, lo hacían mejor antes. En Shine a Light y, muy especialmente, en Constantines.
Tiene que venir un tema que ya conocíamos a sacarnos de dudas. Y es que, en Trans Canada, se da una de esas combinaciones de elementos tan buenas a las que los canadienses nos han habituado. Un riff de guitarra y bajo tan sencillo como pegadizo sobre el que parece deslizarse la susurrante voz de Webb, que va ganando intensidad hasta llegar al estallido final, que nos remite a los mejores Constantines. Un tema del que se habla mucho en last.fm y en las críticas que he leído. Un gustazo:
Y con el siguiente tema queda claro que en este trabajo lo peor es el orden de las canciones, ya que lo más normalito está todo al principio. Es verdad, Shower of Stones es un verdadero chaparrón sonoro, con una batería implacable y unas guitarras ruidosas y desatadas. Pero, como Million Star Hotel, pasa sin más pena ni gloria.
Recapitulemos. Hasta aquí, hemos oído un tema excelente y diferente y tres temas que evidencian buenas intenciones pero a los que les falta algo indescriptible, esa chispa que inspiró su primer trabajo, anidó descaradamente en el segundo y dejó grandes toques en el tercero. Les cuesta hacerse pegadizos y pueden llegar a cansar (especialmente Shower of Stones).
En este punto es cuando comienza a vislumbrarse algo. En losdos siguientes temas se puede intuir por qué Constantines parecen sentirse menos cómodos en los temas que más quieren sonar a los primeros discos. No soy el primero en darme cuenta, ni seré el último: Constantines han sufrido una evolución lenta a lo largo de cuatro trabajos. Tournament Of Hearts ya lo anunciaba en temas como Thieves, You're a Conductor o Good Nurse. Están bajando revoluciones. Quieren correr menos. Pero lo quieren hacer bien.
Our Age es un temazo, que crece con cada escucha. El estribillo, ritmo y letra, es una noria que sigue dando vueltas en la cabeza un buen rato después de escuchar el tema. Y, lo que es más importante, tiene esa 'chispa' de la que hablamos, esa justa medida entre las líneas que conforman el tema (destacables aquí batería y guitarra), ese ritmo pegajoso, ese intento de evitar la monotonía, de sugerir manejando las intensidades.
Llegados a este punto, hay que recordar que Constantines nos tienen acostumbrados a dejar caer uno o dos temas lentos por disco, entre los cuales están los geniales Soon Enough o Goodbay Baby & Amen. En este disco, y como si quisieran bendecir su descenso de revoluciones, han dejado caer nada más y nada menos que tres cortes lentos. Y los tres están entre lo mejor del disco.
De los tres, Time can be overcome es el que abre la veda, y todo en él es bueno. Aquí Webb gana enteros, es el verdadero centro sobre el que gira el tema y nos vuelve a recordar a las voces gastadas de Strummer o Bruce Springsteen. Nos recuerda que sabe ser sugerente, que sabe modular su voz al ritmo de la letra; en definitiva, sabe transmitir:
Pero el oyente de Constantines, que se ha criado con temazos como Insectivora, Shine a Light o Nighttime-Anytime, exige más. Afortunadamente, tenemos todo un 'núcleo duro' del disco, los cortes 7 y 8, que le van a dejar palote. Por fin llegan los temas movidos, cañeros, infectados de rock hasta la médula. Y vienen seguidos.
Brother Run Them Down es bueno. Es pegadizo, suena a todo lo que ha hecho bueno a este grupo; es lo que debería haber sido Hard Feelings. No tiene nada más, ni siquiera me parece excepcional, pero me encanta escucharlo una y otra vez:
Pero es Credit River el tema que se lleva la palma. Ahora ya sí que estamos rozando la calidad del Shine a Light, ese disco al que habría que organizar peregrinaciones. Por fin tenemos una muestra genuina de los Constantines más rabiosos, esos que se intuyen en los dos primeros cortes del disco. Lo que allí no llega a calar, empapa en Credit River: energía, fuerza, ritmo. Uno escucha este tema y se convence de que a esta banda le gusta lo que hace.
Por cierto, ¿no os parece mil veces mejor single / videoclip éste tema?
Volviendo al disco, que a estas alturas se está volviendo bastante redondo, nos topamos con uno de los mejores temas del disco y, si me apuráis, de toda la carrera de los de Toronto. Es el segundo corte 'lento', titulado I Will Not Sing a Hateful Song, y a mí me ha atrapado. Lo mejor es escucharlo:
Vamos a por el tema número diez, y llevamos desde el cinco encadenando temas buenos con temas mejores. ¿Se romperá la racha? No: New King, el tercer corte 'lento', es un tema excelente. Con cierto aire folk, tiene una de las mejores letras del disco y sólo lo pondría un poquito por debajo del anterior.
Con él, se cierra el círculo Time Can Be Overcome - New King - I Will Not Sing a Hateful Song, (ordenadas de peor a mejor). Resulta sorprendente que lo mejor de un disco de los Constantines sean tres cortes lentos. Si me preguntaran un resumen rápido, es lo que destacaría como novedad. Y es que, la verdad, estamos ante tres temas preciosos. Música bonita.
Cierran el disco Life or Death, tema que mejora al ir adquiriendo intensidad hasta convertirse en un corte más que aceptable; y Do What you Can Do, cuyo mejor lugar es, efectivamente, el cierre del disco: no es ninguna maravilla, tiene una cadencia muy lenta, pero no es desagradable. Un broche perfecto para un disco imperfecto.
¿Imperfecto? Sí. Kensington Heights tiene un problema que ya tenía Tournament Of Hearts. No es redondo, no es coherente. Desconfío totalmente de los discos concepto y esas cosas, pero me gusta que los trabajos tengan una cierta unidad interna. Y este trabajo está en una tierra de nadie entre los Constantines del futuro y los del pasado. Nada cambia sustancialmente, pero todo suena diferente. Al principio, como vimos, hay temas que quieren ser y no son. No entiendo por qué ese tema de single. No entiendo por qué no se mete 'Easy Money', que es un corte muy bueno, en el disco.
No obstante, no nos llamemos a engaño. Estamos ante un discazo con todas las de la ley. Un trabajo con más luces que sombras, con temas que se escuchan una y otra vez. La producción es excelente, el sonido es impecable, los temas son, en general, buenos. Vale, no es un Shine a Light, pero hay que comprender que trabajos como ése es difícil repetirlos.
Estamos ante una de las bandas mimadas de la escena altenativa de Canada/EEUU. Por cierto, Constantines son muy maltratados en España, en donde directamente ni se habla de ellos. Toca proselitizar, así que, si no les conoces, ya estás obteniendo una copia del Shine a Light. Donde sea, como sea.
Y después, te escuchas Kensington Heights. Qué narices, que somos unos insoportables de mierda: llevo desde el principio de esta entrada manifestando mis dudas acerca de este disco, pero la verdad es que llevo sin quitármelo del mp3 semana y media.
Y, al fin y al cabo, esa es la mejor prueba de cuándo estamos ante un buen disco.
Revista de prensa:
Para allmusic.com, este trabajo es el peor puntuado porque es el primero de los tres que no aporta nada nuevo. Coincido con ellos en que los temas que suenan 'como antes' no llegan al nivel de los de 'antes', y en la crítica a Million Star Hotel y Shower of Stones. No coincido nada con la crítica a los temas lentos y en la alta consideración dada a Hard Feelings.
"sigue estando la personalidad bajo temas con mayor reposo,... sigue notándose esa rudeza, siguen apareciendo los zarpazos de la guitarra y la voz rasgada los sigue acompañando en esta evolución hacia lobos con piel de cordero..."
Creo que Siniestro Total son uno de los grupos fundamentales del rock español, pese a que parece que ya nadie se acuerda de ellos. Desde sus inicios punks hasta la parte más hardrockera de los 90 (ese Policlínico miserable era buenísimo), pasando por el mítico directo Ante todo mucha calma o sus desvíos al blues (genial la historia del ignoto Jack Griffin) o el Cultura popular, un necesario homenaje a la música española desde Los Mitos o Los Salvajes hasta Los Enemigos. Por no hablar del humor de Julián Hernández, que a mí me encanta, pero quizás sea una de las cosas por la que a mucha gente Siniestro Total les repatea, y los encuadran dentro del "rock tuno", junto a aberraciones como Los Inhumanos... ¡No, por Cristo!
Y es que Siniestro Total son, ante todo, un grupo difícil. Pero no difícil por exceso, como pudieran ser los archicomentados The Mars Volta. Más bien por defecto. Esto es, que si te acercas a ellos con la actitud de a ver de qué va ese grupo del que tanto se habla es más que probable que huyas atemorizado.
No es para menos. En cuanto tengas cuatro clases de guitarra eléctrica, bajo o batería, te darás cuenta de que la calidad musical de las composiciones de su etapa macarra-punk (la más conocida, a la postre), es ínfima o nula. Y es que a Siniestro hay que ponerlos en su salsa, o no les aguantas. Que es lo que me ha pasado a mí.
Entender a Siniestro Total es entender la obra de unos estudiantes - de nuestro Johnny, para más señas - que, capitaneados por Julian Hernández, un tipo con un sentido del humor muy agudo y una inteligencia muy afilada, comienzan a hacer punk por allende los ochenta, en plena Movida Promovida. ¿Inteligentes, estudiantes? Con todos sus matices, una élite social, unos privilegiados en el sistema. ¿Por qué entonces, se dirá, el estudiante inteligente se pone a hacer chorradas como la copa de un pino? ¿Por qué letras como "Todos los ahorcados mueren empalmados" o "Me pica un huevo"?
Y yo respondo. Muchachada Nui - La Hora Chanante. Monty Python. Y un largo etcétera. Toda una estela de humor absurdo, chorruno, desquiciantemente 'cutre' pero, a la par, inteligente. Una actitud de mofa de lo establecido, de las grandes convenciones culturales y culturetas, de lo 'high', del formalismo cultural, del sanchez-dragoísmo y las pequeñas miserias de lo más elevado. En este aspecto no se trata de nada nuevo: es una celebración de lo cutre, de lo 'pop'(ular), de lo kitsch, de lo 'low', de lo feo, del insulto, de la guarrada. Algo tan común como los gafapastas celebrando la rabiosa inactualidad del Palentino.
Como demostración de a) lo mal que tocan en su etapa punk y b) la celebración de lo cutre, velga este video que, por cierto, convendréis conmigo que podría estar firmado por los genios de Muchachada Nui / Chanante. ¿Bullarengue?
Ese es en el terreno en que se mueven Siniestro Total. Pero no sin cambios. Y hete ahí que los cuatro punkis de la movida vuelven un día habiendo aprendido a tocar sus instrumentos. Y empiezan a acompañar las mismas letras vacilonas e inteligentes con ritmos hard-rock más que aceptables. Y después se pasan al blues-rock, de nuevo sin grandes alardes de técnica y calidad (es importante entender que ni lo intentan ni lo quieren así), sino como un nuevo acompañamiento musical al mismo espíritu faltón. Sin pelos en la lengua. Aquí va una muestra mítica de su evolución. ¿Es fiable el Carbono 14?
Pero la mejor muestra de que detrás de un grupo tan chorruno se encuentran mentes pensantes con un sentido del humor y una inteligencia sulfúrica está en su trabajo Cultura Popular, una labor de versión y rescate de temas rabiosamente cutres de bandas poco conocidas (con excepciones como Los Enemigos). Desconocía este trabajo, que he descubierto gracias a Darío. El texto que lo acompaña está claramente basado en la teoría de McDonald de los estados de la cultura y en ensayos como 'Estructura del Mal Gusto' de Umberto Eco (Apocalípticos e Integrados). Es muy recomendable leerlo, he extractado la parte sustancial pero dejo el enlace y recomiendo acudir al original, en el que hay un comentario por cada tema del disco además de letras geniales como la de Moncho & Socoponchos.
INVENTARIO DE TODOS Y CADA UNO DE LOS TIPOS DE CULTURA QUE PULULAN POR OCCIDENTE EN ESTE DESPISTADILLO FIN DE MILENIO
* Cultura oficial (o suboficial: depende de la graduación) * Culturismo (es el equivalente de la masturbación compulsiva en el sexo) * Contracultura (siempre hay alguien descontento) * Agricultura (la más necesaria: la que destila mala hostia: la más agria) * Incultura (la más abundante porque está dentro, o sea, in ) * Ministerio de Cultura (no hay datos fiables) * Cultura de Masas (pues eso) * Culturiña (o cultureta, o culturilla, según los sitios) * Culto a la personalidad (sólo Stalin lo practicaba) * Cultura de la Nueva Era (una tontería)
Estas Diez Culturas se cierran en dos: Alta Cultura y Baja Cultura o Cultura Popular.
Y alguien pregunta: ¿Qué es CULTURA POPULAR?
Vayamos por partes: en primer lugar, se trata de una canción de los nunca suficientemente valorados Moncho e mailos Sapoconchos, de la que tomamos prestado el título. Pero aún hay más. Veamos:
PUNTO 1.-Mucha gente piensa que el rock es el ritmo de las galeras y la televisión la caja de resonancia del sado-masoquismo y la obediencia ciega. Pero ¡también la doctrina que implantan nuestros maestros con-su-sabia-inteligencia-en-nuestras-mentes-infantiles puede llegar a ser castrante! Y ¿qué decir de los libros que trastocan a sus propietarios hasta la demencia?: la Biblia, Amadís de Gaula, Eta nació en un seminario, Camino, El Azar y la Necesidad, y así hasta el infinito -¿Es, por lo tanto, esto una fiesta de paso del ecuador para alumnos aplicados y/o alienados?
-Bien, no, pero
PUNTO 2.-Hablar de la perduración de las manifestaciones más sublimes de la cultura popular de la segunda mitad del Siglo XX es como hablar de los valores eternos del Whisper X-L y demás productos de teletienda. Pero esta idea no nos va a echar atrás. ¿Quién, por los clavos de Cristo, non conoce alguna canción de los Beatles, fenómeno efímero donde los haya? Bien, pues CULTURA POPULAR rescata/restaura/repone/reanima/recrea/remueve todo un pequeño rosario de moléculas musicales que forman parte de un archivo inexistenteen la memoria colectiva.
-¿Estamos acaso ante una recopilación crepuscular y oportunista de un grupo sin ideas?
-En realidad, no, pero
PUNTO 3.-El Gran Arte de este Siglo, que ya funde en negro, quedó para siempre marcado por la excentricidad (pequeño burguesa para Stalin) de las manifestaciones vanguardistas de los años veinte. Estas vanguardias pretenden servir de revulsivo de esta sociedad consumista y sin ideales en la que vivimos, utilizando para ello la más antigua de las armas (véase Shakespeare): escupirle a la cara todos sus defectos y atrocidades.
-¿Es éste un espectáculo cínico y caradura que critica, llegando al insulto resentido, todo aquello que sus perpetradores no pueden alcanzar? ¿Se trata de ampararse en el concepto de vanguardia para sencillamente hacer una chapuza más?
-Estooo
PUNTO 4.- Existe una muy extendida actitud de revisión de los grandes clásicos con la intención de beber de sus fuentes y recrear, en un nuevo contexto, sus sorprendentes hallazgos: los superheroes de comic con sus proporciones griegas, el rock sinfónico con sus sucedáneos wagnerianos, los concursos de sonetos dedicados a la virgen local
-En este sentido ¿es CULTURA POPULAR un insulto a nuestros mayores?
-Nada más lejos de nuestra intención
-Pero, vamos a ver: ¿es CULTURA POPULAR realmente cultura popular?
-¡...................................................................!( se oye silbar a lo lejos y nadie contesta)
Muse es una gran banda, a todos los niveles. Grande porque sus componentes - los tres, a pesar de la preminencia de Matt Bellamy - son excelentes músicos. Grande también porque han hecho grandes composiciones con un estilo que, si bien deudor de muchas corrientes, posee un sonido propio, identificable y original. Grandes, sobre todo, cuantitativamente, porque han reventado como pocas bandas en los últimos años las listas de ventas, aforos, descargas, etcétera.
En el apogeo de su grandeza, el año pasado, llenaron dos veces el estadio Wembley (90.000 personas más la gente a pie de campo). Eso es mucho. Es territorio tradicionalmente vedado salvo a bandas como Dire Straits, Radiohead o Queen (de estos dos últimos grupos son grandísimos deudores, como el propio Bellamy reconoce). Ahora se preparan para sacar un doble CD/DVD con la experiencia. En el seno de la misma gira, pude disfrutar - previo pago - de su espectáculo en Madrid, y he de decir que fue uno de los mejores conciertos en lo que se refiere a bandas mainstream que he visto jamás. Y todo ello a pesar del recelo que me infundía toda la amalgama y pirotecnia visual (montajes audiovisuales de todo tipo, luces por todas partes, un escenario de design, el batería incluído en un huevo que se abría al principio y se cerraba al acabar el concierto...)
Muse son grandes, pero en su carrera se nota una cierta deriva a confundir grande con excesivo. No obstante, desde el momento en que hablamos de un grupo que temáticamente se lanza en brazos del space rock (esa cosa tan horrible y ampulosa que se le perdona a Pink Floyd por ser tan grandes), que alcanza en el uso del falsete niveles reservados a Freddie Mercury y a su sucesor/imitador Justin Hawkins de The Darkness, que juega con los tiempos e intensidades de los temas para sugerir al espectador una esquizofrenia de sensaciones triste - furioso - melancólico - aletargado - inspirado - violento - espaciales (impagable en este aspecto la gran "Butterflies and Hurricanes")... desde este momento, digo, estamos hablando de un grupo abocado al exceso.
Pero el exceso, que es bueno (aquí todos escuchamos a Mars Volta que es El Exceso), puede fluir en diferentes direcciones. Estoy seguro de que las sesiones de Chimo Bayo también eran excesivas - y estoy seguro de que Chimo Bayo es grande - pero no es el exceso que yo preferiría para este blog. Y el problema de la Musa es que, con el paso del tiempo, se ha ido embarrando las botas cada vez más en dos direcciones antagónicas. A saber: aligerar su música y hacerla más comercial y 'pinchable' (sin duda pensando en el revival ochentero que tristemente vivimos hoy día) y, a la par, enfangarse en complicaciones electrorraras sin mucho sentido y enguarrarse hasta las cejas de cultura visual 'pop' pelín saturada.
En 1999, Muse lanzó Showbiz, y aquello era un cañón. Estaba lleno de guitarras potentes, riffs pegadizos y mucha, mucha caña. Pero era lo suficientemente 'pop' y, sobre todo, brit (ese piano y esa voz...) como para triunfar. En general, Muse siempre se ha beneficiado de ser a la vez suficientemente rockero y popero (o alternativo y comercial) para atraer a más gente. Tenía sus baladas, sus temas más tradicionales y más rarunos (Muscle Museum). En general, era un disco relativamente tranquilo, comparado con Origin of Simmetry. Si tuviera que eligir una canción que representara el disco, sería Sunburn:
Dos años después, Bellamy y los suyos afilan sus instrumentos y efectivamente, como dice la crítica de allmusic.com, hacen de Radiohead pero metiendo caña. Pero les sale como un tiro. OOS es el mejor disco de la banda, donde mejor conjuntan todo lo comentado anteriormente. Meten más caña, más piano, la voz llega más lejos... ¿El tema? Indiscutible, New Born
A estas alturas y siendo ya conocidos, tenían que dar el bombazo, y lo dan en 2003 con Absolution, en el que hay de todo pero que, generalmente, se considera como más comercial (¿cómo?, para mí lo son desde el principio, desde el mismo momento en que lo raruno es tangencial y ocasional, es decir, saben hacerlo muy bien pero no se atreven a hacer de ello parte esencial del sonido de la banda).
No obstante, el disco marca nuevas cotas de grandeza... y de excesividad. Reconozco que temas como Butterflies and Hurricanes son exagerados. Y me gustan. Además, he dicho que en Absolution hay de todo: baladas radiopinchables (Endlessly / Falling Away With You), es verdad, pero también arranques de fuerza como Time is Running Out, Stockholm Syndrom, TSP e Hysteria, que es la elegida por la excelente línea de bajo.
¡Auch! Por primera vez, un servidor se separa de la doctrina oficial de Allmusic.com. Y es que para ellos Butterflies and Hurricanes (2006) es el más valorado de los cuatro... cuando para mí es el punto en que Muse se despista, se pierde, se marea, se equivoca y se ahoga. Una vez rizado el rizo, se plantean hacerle la permanente. Una permanente de todo lo que tengan a mano, de electrónica extraña, de ritmos aptos para el 'revival discotequeochentero', de referencias medievales (sí, sí, medievales), de ñoñería pop. Y se marcan un álbum casi prescindible. Con temas como 'Starlight', tan feliz y ochentero él que es capaz de endulzar la plantación de caña de toda Cuba. O el impepinable falsete electrorrock del single, 'Supermassive Black Hole', seguido de una superproducida hasta la desnaturalización 'Map of the problematiqué'. Hablando de superproducción la verdad es que, en general, todo suena inflado en un grupo que ha vivido de inflar todo. Sólo se salva "Assasain", y recuerda demasiado a un refrito de temas anteriores. Hasta llegar al insulto a la inteligencia, "Knights of Cydonia", una especie de intento de hacer una canción épica que remita musicalmente a una especie de caballería medievoespacial en movimiento y que me recuerda al peor Queen de los 80 o a la cabecera de una serie de dibujos animados japonesa. Es tan exagerado que parece de coña. hela aquí:
Sólo queda esperar que se les pase esta excentricidad que les ha entrado, o que sigan con ella y haya que colgarles el cartel de 'grupo fallido'. A ver que tal el directo. Nosotros, aquí seguiremos.
Hace escasas horas, hablábamos el sr. Timonel y yo sobre el disco filtrado de Mars Voltaque referenciamos el pasado Domingo. Decía él que le parecía grande, y yo que con las primeras escuchas no me ha seducido del todo y que hay temas chungos, como Tourniquet Man, que mentalmente me sugiere un grupo de jevis nórdicos con abudante y rubia cabellera y muchos martillos en la portada. Pero, independientemente del veredicto final, coincidimos en que Ilyena es un temazo, así, con todas las letras. Bueno, pues acaban de sacar el videoclip y la verdad es que es bastante gracioso. Que no se diga que los rarunos psicoafros no tienen sentido del humor. Falacia Mística les presenta Ilyena, o los efectos de la LOGSE en el sistema educativo.
¡Carámbanos! La Falacia Mística ha sufrido, de modo involuntario, la mayor etapa de silencio de su vida. La culpa ha sido del exilio francés del Gran Timonel - exilio sin Internet - y de las vicisitudes y timoteos de, precisamente, France Telecom (alias Orange). A día de hoy, dicha compañía sigue escamoteando el Internet a este humilde blogger, conexión que fue solicitada un mes ha.Veinte días, nos dijeron. Cabrones.
La falta de Internet ha motivado falta de flujo de noticias y falta de acceso a las tiendas on-line en las que compramos las últimas novedades musicales (...) Por eso, a pesar de gozar de conexión ahora que puenteo en mi casa, no puedo contar mucho. Ni siquiera he escuchado el ya mítico disco paga-lo-que-quieras de Radiohead. Que hable mr. Timonel.
Sí que le he hincado el diente al 'Sakeo' de Koma. Mola.
Cuando uno vuelve a los grupos de su adolescencia, a veces se pega batacazos enormes. Mejor aún, se los pegan ellos. Koma no.
No inventan nada, ya lo hicieron una vez y tiran de ello. Siguen mezclando en la marmita: punk, heavy, rock, metal y hardcore. Les sale bien, porque son unos músicos del carajo. Como anécdotas, mister Natxo Zabala se casca en 'El Alambique 2' una pieza propia a la guitarra clásica. Recordando a todos los que desdeñan a este tipo de músicos que posee el grado superior en guitarra clásica, supongo. El caso es que es una sobrada de minuto, y nos recuerda con quién estamos tratando. Además, si en el disco anterior se atrevían a mezclar su estilo con... tango (El Muro de Berlín) en este disco, se lanzan a emular a Santana 'a la Koma' en 'El Sonajero', sección de vientos tropicales incluída.
En resumen, muy recomendable.
Esperamos volver a estar con vosotros pronto. Ya nos duele a nosotros no alimentar nuestro ego, ya.
Hoy en día se lleva mucho eso del mestizaje, al menos a nivel musical. Es lógico. Es bueno que la música se invente y se redescubra (y, de paso, que se redima de los errores de los 80). Es lógico también que una vía de entre las muchas posibles para la "innovación" (nótense las comillas) sea probar con mezclas de estilos, a ver que sale. Llevamos así toda la puta historia de la música, moderna y no moderna, y parece algo nuevo. No nos enteramos.
La cuestión es que hoy día mestizaje parece referirse sólo a los cócteles exagerados y con rastas. Una pena. Como siempre, alguien ha descubierto que el rollo rastaguay vende. No me opongo. De hecho, entre la marea de mestizaje unidireccional que nos inunda, han subido cosas verdadera mente buenas. No sé yo si en el clima musical de los 90 hubiese encontrado alguna posibilidad el amigo Muchachito Bombo Infierno. O elBicho, con sus luces y sombras. Es más, gente como los autores de este blog han podido nadar hacia atrás en el tiempo y constatar con horror la gran banda que se perdieron, llamada Trimelón de Naranjus, en donde el sr. Muchachito era igual de cachondo y vacilón, siendo la única diferencia que era más cachondo y vacilón.
Claro, entre todo el maremágnum éste, hemos tenido que aguantar a plastas mestizados totalmente comerciales y prefabricados que nos han recordado lo enfermizo que puede ser el buenrollismo y casi, casi nos ponen de lado del sr. Ussía. Así de golpe me vienen a la memoria mister Macaco y Meriendy. Uff...
Yendo a lo que iba, les traigo yo algo asaz mejor. Dead Capo no es un grupo de jazz, y lo repiten hasta la saciedad. Será que lo parecen. Pero en jazz no se queda la cosa: la mezcla agita en su seno funk, swing, rock, psychobilly, ritmos latinos. Ahí es ná. Todo ello instrumental, y sin renunciar a un sabor 'de película'. Nadie como ellos para autodefinirse mejor: "Hacemos música para una película que no existe" (link) De ellos han hablado maravillas gente de la que nos fiamos como MondoSonoro o Todaslasnovedades (D.E.P). Es más significativo todavía que no hayan salido en Rolling Stone. Y, a pesar de repetir que ellos no se consideran jazz, les han reseñado (y bien) en todas las revistas de jazz de primera línea. Además, por si no fuera poco, tocaron en el Colegio Mayor San Juan, el Johnny, nuestro ex-hogar. Un minipunto.
Escuchar 'Díscolo', su primer y único trabajo, es un gustazo. Un lujo. Hablo como desconocedor al 95% de la escena jazzística. A mí me llega para Miles Davis, Gillespie, Coltrane y algo de Pat Metheny. Me da para saber que hay mucho más que jazz en 'Díscolo', y que cualquier pureta del jazz saltaría indignado ante la mezcla. Que les jodan a los puretas. Pero no es solo eso. Sin decir media palabra, la música transmite sensaciones. Evoca. Es de estos discos con la propiedad mágica de trasladarte a otros lugares, de que un cambio de ritmo o de instrumento te siente como un leve coletazo que te hace pensar: "oye, que bien". No hay quien escuche 'Amores' sin sentirse cerca del Caribe. Es difícil escuchar 'Horns of Plenty' sin notar la presencia de un siniestro pero elegante capo italoamericano cerca, para después verse arrastrado por una persecución igual de elegante. Todo ello está en el carácter cinematográfico de la banda, claro. Otros temas geniales son 'Satienado' (un comienzo absolutamente macarra) y '9 camisas de 8 jardines' (delicado, suave, precioso tema)
Algunas canciones, no obstante, se acercan mucho más al jazz puro y duro, como ese genial 'Capuccino Commotion', que a mí, personalmente, me trae aires de Miles Davis.
En cualquier caso, no es un disco como para asustarse. De hecho, pudiera ser una excelente introducción al jazz, a su sonido, a sus formas y cadencias, sin alejarse demasiado del rock o de otros estilos más asequibles por el gran público (ese swing o surf, al que todos nos rendimos). Los mismos Dead Capo son conscientes de que su música atrae a gentes de estilos lejanos al jazz. De hecho, sorprendentemente, suelen tocar junto con grupos de hardcore o post-rock, y se reconocen amigos de grupos como Standstill.
Como muestra, un botón. Ahí queda 'Managua Cruje'. En absoluto representativo del trabajo de esta gente. El disco es un todo indisociable y hay que escucharlo entero.
De paso, alguien había subido al GoEar '9 camisas de 8 jardines', ahí os va...
El CD cumple 25 años mientras un servidor escucha Queens Of The Stone Age en un ordenador al que previamente ha sido insertado un reproductor mp3 con USB.
¿Soy yo, o el videoclip del segundo single de Skizoo imita muy mucho en su estética a un afamado videoclip de las guindillas?
Y... ¿soy yo o los dos evocan un mundo onírico-pesadíllico muy a lo Tim Burton?
Pasen y vevan...
Skizoo - Algún día
RHCP - Otherside
Por cierto, que me saquen el adn pero, en contra de todo pronóstico, la exagerada ampulosidad, el preciosismo barroco y cargante y el exceso de retruécano de las letras de Skizoo (y mi conciencia de todo ello) no evitan que, sinceramente, me parezca que este grupo es un soplo de aire a una escena del rock oscurete estatal un poco atarugada. Vamos, que me gusta un grupo neogótico. ¡Psiquiatra!
Aviso para navegantes: esta sección cumple con el espíritu liberal de nuestros códigos de leyes y jurisprudencia al poner siempre por delante la presunción de inocencia. Es más, creemos en la inspiración y en la copia descarada de lo hecho anteriormente como una de las fuentes de todo tipo de arte y no-arte desde siempre (¿que fue si no el renacimiento? ¿o el grunge?) Por eso, desde estos parecidos razonables, apuntamos coincidencias anecdóticas y curiosas, pero no señalamos a nadie como culpable de nada. Bueno, si, a Mikel Erentxum, que lo suyo fue grave. Que eso lo decidan los tribunales.
Poco hemos hablado por estos lares de uno de los aspectos más importantes de la música, y que tantas alegrías y decepciones nos ha dado a todos.
Se trata de la relación entre lo que los grupos hacen en estudio y lo que demuestran en directo.
Es, en definitiva la gran prueba de fuego en la que muchas bandas adquieren o pierden su credibilidad. Y, en estos tiempos en que las trampas en estudio son cada vez más fáciles y en que los discos suenan cada vez más limpios de todo atisbo de aquello que, en determinados momentos, da vidilla a la música (un chasquido de cuerda, el golpeo de una púa, un leve trasteo) se hace agradable el sonido del puro directo.
Pero aún hay más. Un concierto es, para mucha gente, la mera traslación de lo grabado en el estudio a un escenario del modo más fidedigno posible. Sin embargo, mucha otra gente valora (entre ellos los dos elementos que hacemos este blog) que las interpretaciones sean más abiertas, de modo que el grupo pueda variar sus propias composiciones sin perder el respeto del público. Es más, ganándoselo todavía más.
Para que esta breve reflexión (sigo currando, hay poco tiempo) no quede ahí, vamos a ilustrarlo. Tenemos a los señores de Ontario / Toronto The Constantines haciendo de las suyas en la CBC. El tema se trata de Nighttime/anytime (it's allright), de su mejor disco, Shine a Light. Los canadienses no sólo lo clavan, sino que además se permiten el lujo de hacer el moñas durante un rato. Lo dicho, +1 punto de credibilidad. Por cierto, graban disco en agosto. Mmmh...
Éste directo no está editado, pero se puede conseguir por los medios habituales.
Andaba yo despistado, en época de exámenes, escuchando sin parar - todavía no sé por qué - a Pink Floyd cuando un viejo conocido me vino a llamar a la puerta y a sacarme de entre medio de la psicodelia y de la luz refractada en cristales.
Aquel que siga este blog sabe que hay una mística extraña entre sus autores, tan convergentes como divergentes. En realidad, somos amigos, salvo que a mí Frusciante no me emociona y me agota lo demasiado raro y al sr. Cornejo se la suda, salvo excepciones, lo que se hace en el rock urbano y, como todo anglófilo, tiende a verlo como un subproducto de lo anglosajón.
No le echaré nada en cara. En un post que aparecerá pronto, defiendo al rock urbano como un aparte hecho en España sobre las bases creadas por el hard-rock anglosajón. Por tanto, existe subordinación, pero también innovación y mestizaje (aviso: no leer mestizaje en el sentido de buenrollito-rasta)
La pena es que la escena del rock urbano está que da penita. Tanto que, desde que un servidor llegó a Madrid, se ha ido separando de éste. Atascado en los mismos temas y ritmos, falto de innovación, poco atrevido, demasiado encasillado y un poco arrogante (si hiciéramos caso a muchos grupos, españa sería un paraíso de poetas); éste estilo agoniza salvado tan sólo por sus maestros iniciadores. Ni tan siquiera eso si tenemos en cuenta que el próximo trabajo de Extremoduro parece a punto de convertirse en un nuevo Chinese Democracy.
Afortunadamente, y sorprendiéndome tras un single bastante malucho, Marea ha realizado un trabajo que, si bien adolece de ser bastante continuista, brilla con luz propia y le devuelve a uno cierta fe a la par que le abstrae de Roger Waters.
Las aceras están llenas de piojos es un álbum en el que los navarros hacen de nuevo lo que saben hacer: ritmos pegadizos y letras excelentes. Pero, motivo de leve alegría, se detecta un pequeño paso adelante. Hay canciones que sufren de cliché: aunque sean nuevas, da la sensación de que las has oído ya en otros discos de Marea. Pero, junto a éstas, hay temas que introducen nuevos ritmos, nuevas cadencias, nuevos elementos. Es de destacar la introducción de vientos - algo que ya pasaba en el más mediocre 28.000 puñaladas - y que Colibrí, el guitarra, varíe un poco más el estilo de sus solos de guitarra. También es de destacar que las letras han recuperado brillo y velocidad (en el anterior eran más intrincadas y oscuras) pero también han ganado en calidad. Si bien la luna vuelve a aparecer en demasía, el disco está a la altura o por encima de los anteriores, con temas que rozan la genialidad como "Mierda y cuchara", "Nana de quebranto" o, muy especialmente, "Petenera".
El resumen es un rebrote de energía en el triste panorama del rock urbano, que sin renunciar a los esquemas ya vistos anteriormente arroja un puñado de temas excelentes. El mayor motivo de alegría es que en el disco conviven por igual convención y ganas de innovar, pequeños cambios que pueden ser espejismos o avisos de una tendencia a perfilar los bordes que a Marea le quedan por redondear. Entre éstos sigue siendo bastante dolorosa la poca presencia de las líneas de bajo, que siguen siendo demasiadas veces haciendo semicorcheas de los patrones de guitarra que, en su línea hard-rock, piden bastante más.
Dicen por ahí que el último disco de NIN -Year Zero- ya se puede conseguir por los medios habituales. No puedo decir más. Bueno, pongo el vídeo de Survivalism, su primer single, para que no digan que este post es maledicente y de cotilleos porque sí...
En la redacción -pffff- de Falacia Mística sólo yo tengo cierta afición por los Planetas. Y tampoco tanta, la verdad... pero siempre te alegran noticias como esta: su próximo disco, La Leyenda del Espacio -alusión a La Leyenda del Tiempo de Camarón, imaginaos de que va a ir el disco-, que aún no está en las tiendas, se puede escuchar enterito en streaming desde su web oficial. Mola, ¿eh?. Cuando lo escuche un poquito más -y con mejor calidad-, lo comento. Adelanto que tiene buena pinta.
Sterlin es ahora, una vez se han separado Sexy Sadie -con un concierto de despedida que dio vergüenza ajena, por cierto-, el mejor grupo mallorquín que se me viene a la cabeza... y desde luego uno de los mejores grupos que hay ahora en el panorama nacional. El caso es que hace mes y pico que sacaron segundo disco y ahora que le he echado el diente toca comentar, que para eso tengo un blog y un ego del tamaño de la huerta murciana.
Para aquellos que no conozcan el grupo: música bonita. La voz de Adela Peraita -ex Sunflowers- encaja a la perfección con las letras y guitarra de Steve Withers -ex varios grupos británicos que no tengo el gusto de conocer-. Bueno, y el batería es el de Sexy Sadie, que no toca mal y el bajista está siempre en su sitio, que es de agradecer.
El disco está en la línea del primero: pop con reminiscencias americanas de hace ya unos añitos. Y personalmente me parece bastante bueno: se nota más agresividad en la forma de cantar, en la música y en las letras. Hay dos cortes que a mi parecer sobresalen: The Good Die Young y I Love Love. Y Standing in the Shadows no se queda atrás, el solo de guitarra es de los que te recuerda por qué empecé a tocar la guitarra. Es definitiva: buena adquisición. Lo distribuye Subterfuge, para aquellos con dineros o tierras o bonos del estado. Aunque alguien que tiene la culpa del éxito de Dover no es de fiar, yo ya aviso.
Por cierto, he acabado una entrada sobre un grupo así como modernillo sin mencionar la palabra indie. Otro día hablamos sobre eso.
Estoy escuchando (por fin) el disco del nuevo proyecto de Uoho, guitarra de Platero y Tú y Extremoduro, productor de Fito y Fitipaldis entre muchos otros grupos de muchos otros estilos: La Inconsciencia de Uoho
Esto es básicamente como Platero y Tú, pero un poco más "heavy". Huele AC/DC desde el inicio, y tenemos una versión del "Ace of Spades" de Motorhead. Hay un lucimiento a la guitarra del amigo Uoho impresionante, no inventa nada nuevo, pero da gusto oírle. La base rítmica, que es la de Extremoduro, excelente, mejor que en Extremo, seguramente debido a que el estilo con Robe es más acelerado, con menos medios tiempos, donde se nota menos la labor de un buen tándem bajo-batería. La voz está bien, pero que sea tan aguda ayuda a que parezca (aún más) un clon de Platero y Tú. Las letras se mueven, por desgracia, en lo de siempre.
Como curiosidad, además de autoproducirse se han autoeditado con su propia discográfica, Muxik(horrible web), la cual - se supone - va a apostar por grupos novedosos y marginados por la industria del Bisbaleo y cia.
Habrá que ver cómo rinden en directo, en el Extremúsika 2007. Por cierto, a mí esto me huele cada vez más a fin de Extremoduro por muerte natural.
No obstante, a pesar de su falta de originalidad, hacía tiempo que no escuchaba nada de hard-rock en castellano tan bien producido, sonoro, consistente y de calidad. Claro, como Platero...
Yo no soy adonis, pero este tipo es regordete, feúcho, lleva unas gafas totalmente demodè y unas camisas un poco sosas. Vale, la foto está que ni hecha aposta, pero el resto no sonmucho mejores. Nuestra máquina de estereotipos nos invitaría a creer que se trata del creador de alguna página web tipo Google o Flickr haciendo mucho dinero y riéndose de los que en la facultad de ingeniería de algo le llamaban nerd y le recordaban constantemente que no se había comido un rosco en su vida.
En realidad no. Es el cantante y guitarra de The Hold Steady, un grupo que last.fm me recomendaba como emparentado con The Constantines. Si y no, a ver. El tipo - no le pega - se mantiene, al igual que Webb, en un punto intermedio entre cantar y gritar, entre lo melódico y lo afónico. A éste le va bastante más lo de casihablar, hasta el punto de que la gran pega que les ponía en un principio es que un disco entero puede ser duro de aguantar.
Lo suyo es, pues, un "talking-rock". Rock, que no indie, que estoy hasta las narices de la pegatina de "indie", que igual se la ponen a un simio tocando el sintetizador que al más punki de New York con tal de que sea más raro que una alcachofa roja.
El caso es que, en estos tiempos de música ñoña que nos toca vivir, no está mal otro grupo gritón sin ser punki, un grupo que en los videos de youtube sale con lamparones en las axilas por dos razones, a saber:
a) ofrecen una intensidad más que aceptable en sus trabajos b) no tienen un ejército de estilistas detrás cuidando su imagen
El video que he encontrado de un tema excelente (Cattle and The Creeping Things, lo cual me sirve para introducir que sus letras son decididamente raras) se oye bastante mal, más que nada porque la voz se impone a la música. Fíjense, de todos modos, en P de Pianista. El segundo video es el videoclip de "Your Little Hoodrat Friend"una canción bastante más comercial pero, no obstante muy potable. El disco es "Separation Sunday" y me tiene atrapado. Recomiendo "Stevie Nix" para ir entrando.
¡La Falacia Mística de la Cultura del Ácido cumple 100 posts!
Para celebrarlo, un must know y must see - resumen de Falacia:
Un día, Sr Cornejo inventó un blog y un alias que daba fe de su condición de rojo insoportable. Poco tardó El Gran Timonel en sentirse sólo y profundamente gafapasta y un tal Guillotina tenía un blog de actualidad, periodismo y música en el que la tercera pata sobraba escandalosamente. Comenzó una fructífera relación a la que se añadió el moderno compañero de Pro de los dos anteriores, Jeremy, con lo cual se garantizaba que los gustos musicales de los blogueros serían suficientemente iguales en base y conflictivos en superficie como para asegurar grandes colaboraciones y descalabros.
Falacia comenzó, como todo blog, como un reflejo de un ego desmesurado de sus autores en la búsqueda de un reconocimiento no encontrado en la vida social, fruto claro de un aislamiento exacerbado y de problemas de fobia social.
Pronto comenzó una tendencia al trabajo de minería, esto es, excavando en la red para encontrar oro y ofrecerlo en bruto al internauta. Así, en la época de Gran Timonel, aprendimos de su manita qué es Jamendo o el krautrock. No nos leía ni cristo, evidentemente.
Llegó mr. Guillotina, y con él los fascículos, una costumbre que aún no hemos dejado y parece que nos encanta, ya que permite enviar al lector atrás, y más atrás, y más aún, hasta que Google Analytics nos diga que el visitante medio ve cuarenta páginas por visita (ja ja!)
Aquí dejo un resumen al alcance de su mano. ¡Visitadnos, visitadnos, nuestro ego lo reclama!
Mientras tanto, seguíamos tirando de vídeos y citas cuando no se nos ocurría nada.
Con Guillotina, estudiante de Periodismo, empezó a diversificarse el tema, con las entrevistas y reseñas como intento de atraer a más gente. Aquí va un resumen de la actividad más periodística del blog:
Con la entrevista a Manerasdevivir obtuvimos unos picos considerables de visitas, pero lo más importante es que empezaron a aparecer comentarios en las entradas, lo cual viene a significar que hay vida al otro lado. Además, pasamos de una media de 20-30 visitas al día a 50-60.
Decidimos añadir más y más inventos al tema, como la Radio Falacia, nuestros perfiles de last.fm, crear un grupo en esta web social al que aún le falta gente (¡únete!), intentamos poner un Google Calendar de conciertos y eventos pero quedaba horrible, nos metimos en 2oblogs (¡vota!) y un largo etcétera
Entre el hablar y no hablar de bandas, webs y vídeos, hemos hecho un análisis un poco más currado de algunos en concreto. Porque nos apatecía en el momento, porque nos encantan, por lo que sea. Aquí va una selección:
Aquí en el blog somos unos gambiteros y si nos lees, es posible que tú también. Pásate por aquí y mira por donde nos movemos. Y dinos sitios tú también, claro.
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