04 enero 2007

De música y política

Poco hemos hablado aquí de música y política. Y tampoco es hoy el día. Tan sólo quiero destacar esto que me he encontrado. Es un texto de Fermin Muguruza acerca del atentado de ETA en la T4. Huelga decir que Muguruza es un artista polifacético y vasco que, como S.A. y (en menor medida) Barricada, vive bajo constante sospecha de ser proetarra, en base a declaraciones pasadas o presentes y letras de canciones.

Mucho hay que escarbar en este asunto para llegar ni tan siquiera a una conclusión a medias. No es esa la intención. Sólo me ha parecido interesante colgar este comunicado por ser claro y meridiano, como debería serlo todo en este asunto que nos afecta a todos.

Mi rabia por la desaparición de los dos trabajadores ecuatorianos. Los viajeros siempre encontramos cualquier hueco para dormir un rato, por eso yo también estoy gritando desde los escombros, de la misma manera que ayer grité con mi presencia silenciosa en la rueda de prensa, mi apoyo a los jóvenes de Segi, legitimando su actividad política como organización juvenil, denunciando la persecución a la que son sometidos. Hoy más que nunca, y como siempre en nombre solo de mi mismo, pido en voz alta a ETA que restablezca la tregua permanente y a los gobiernos Español y Francés, cesen en la represión, deroguen las leyes que ilegalizan las ideas y cambien la política penitenciaria de exterminio, para encauzar de nuevo el proceso de paz y la oportunidad brindada a la palabra, sobre los cimientos firmes del respeto, comprometiéndome a trabajar en todas aquellas iniciativas ciudadanas dirigidas a blindarlo, convirtiéndolo en irreversible, pues solo la sociedad civil y el movimiento popular hará posible que se respeten nuestras decisiones y nuestros derechos. Un abrazo enorme: Fermin Muguruza

2 comentarios:

guillotina dijo...

por si hubiese algun problema - que este tema es espinoso - el autor del post no está a favor ni en contra del mensaje, sólo lo pone por su relevancia

Anónimo dijo...

Fermín es guay: pone en el mismo nivel a los asesinos de ETA (a los que no llama asesinos) y a los representates electos de las nciones democráticas española y francesa, a los que llama "exterminadores".
Solo le falta cantar