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28 enero 2008

Kuraia

Vamos a intentar no resbalar en un terreno tan aceitoso en este país o estado como es el tema vasco. Uno, la verdad, no es esencialista ni cree en emanaciones supranaturales vinculadas a fenómenos raciales o a genes perdidos. Será que me tira más creer en el poder de lo social y cultural. Por eso, antes de exponer la tesis, quiero dejar muy claro que a) esto es una opinión subjetiva y b) no obedece a una superioridad 'natural' o cualquier tipo de SabinoAranismo infumable en-pleno-siglo-diecin (...) -vein-te (Les Luthiers dixit).

Pero es que, joder, a veces sufre uno insana envidia de la superioridad del panorama musical en el País Vasco y Navarra. Al menos en lo que se refiere a rock. Y sus variaciones. Vamos, a todo lo que sea meter ruido (que nadie vea aquí lo que no es).

En lo que se refiere a Triunfitos, el resto de la península (los que no llevan txapela, según fuentes consultadas en ABC) ganamos por goleada. Pírrica victoria, denuncio.

Y es que los levantiscos señores del norte, además de ser una prolongación del compló judeomasónico y una encarnación con boina de la antiespaña, llevan todos los años que tengo de conciencia siendo bastante pioneros en la importación de lo que se cuece fuera. Hay que decirlo. Aquí no hay punk inglés si no hay Bilbao. Por aquí hubieran tardado mucho más en pasar los ritmos ska sin el señor Muguruza, todo un referente internacional. De la tríada básica de grupos de rock urbano deudores de Leño (Barricada, Platero, Extremoduro) dos son de por allá y el tercero se exilió a las mismas tierras. Hay puñaos de buenos grupos de punk, ska, rock, hard-rock, metal y nu-metal, etcétera.

Y, aparte de todo esto, a uno se le cae la cara de vergüenza cuando visita el innombrable lugar y ve la cantidad de conciertos, sellos, iniciativas, garitos, estilos, eclecticismo musical, cultura general del rock, revistas, radios, etcétera... Cualquier pueblo del interior del resto del paisestado organiza una verbena para fiestas en la que tocan 'el Venao'. Cualquier pueblo de Navarra / País Vasco se marca un concierto de rock. Si es abertzale, se lo monta de punk independentista. Da igual: hasta eso es mejor que contar limones (cuarenta limones y medio limón, toma Ubikvitaarinen, eso sí que es progresivo)

No sólo lo hacen bien en castellano, sino que las apuestas en su propio idioma y en otros también suenan excelentemente. Ahí estan los geniales Atom Rhumba o los clasicotes pero no por ello peores Green Manalishi. Y, en euskara, bandas tan potentes como Su Ta Gar (vaya guitar hero), Berri Txarrak y los que hoy les presentamos: Kuraia.

Kuraia tienen como vocalista a F. Sapo, cantante zaragozano del genial grupo de hardcore 'El Corazón del Sapo', ya desaparecido. Lo suyo transita - como bien indican las tags de last.fm, por una **** vez - entre el punk-rock, algo de stoner y el hardcore. No, afortunadamente nadie ha puesto como tag 'indie' o 'emo'. Como muchas bandas, se adscriben ideológicamente a la izquierda abertzale, algo que no es menester de este blog juzgar. Uno, que tiene fe en la gente que trabaja bien, no podía esperar que un proyecto de F Sapo fuese soso. Efectivamente, la cosa pinta bien, aunque a mí personalmente no me parece tan rabiosamente original como El Corazón del Sapo. Pasen y vean:



Además, los señores de Kuraia tienen un gusto para las portadas (al menos para ésta) que a mí, personalmente, me encanta. Toda una referencia a la Serie B, que tantos buenos ratos nos ha dado, casi tantos como el Noticias del Mundo. Por eso se ganan la tag de portadas decididamente buenas.


Y de regalo, un tema del susodicho Corazón del Sapo, para despistados:


01 junio 2007

Geografía Española, Vol. 2: un trocito de la Costa Este

Hoy toca hablar de Bilbao. Gran y preciosa ciudad, sin duda, con lo cual da más pena de lo normal la poca cantidad de grupos que salen de ahí. Dos son los que se me vienen a la cabeza: Atom Rhumba y los Boogie Punkers.

Atom Rhumba son claros conocidos de todo aquel que se haya pasado varias tardes escuchando Radio 3. Criándome en un agujerito en medio de la Mancha no era habitual tener noticias sobre rock que no fuesen sobre los omnipresentes grupos de rock urbano durante la adolescencia, pero este grupo sí me sonaba. Recuerdo estar escuchando el Ambigú -creo que era el Ambigú- hace tres o cuatro años -con lo cual mi memoria está distorsionada y esto puede ser incluso mentira-, les estaban haciendo una entrevista y ellos hablaban sobre sus influencias, pinchando canciones que les gustaban mucho. Escuchar por primera vez a Stevie Wonder -pinchad, pinchad- con dieciséis años, en el gimnasio, cuando antes creías que era un ñoñazo que le gustaba a las abuelas es un desplome de paradigma en toda regla.

Su estilo es ecléctico y varía en cada disco -que por cierto, nada que ver los primeros con los últimos aunque conservan la calidad- pero tiene mucha influencia del rock de Nueva York, que es casi lo mismo que decir que son unos britanicazos de impresión. El camarada Guillotina puede escribir acerca del más o menos reciente concierto que dieron en la sala Sol, al que no pude asistir por un catarro de muy señor mío. Aún me arrepiento...

The Boogie Punkers
también han salido de la muy noble y aguerrida ciudad. Estos son un descubrimiento reciente: oí de ellos documentandome un poco para escribir una entradilla sobre El Inquilino Comunista -que me tienen atrapado y que no tienen nada que ver con estos, pero eran vascos también-. Un acercamiento menos moderno que el de Atom Rhumba al rock americano, pero también saben darle un lavado de cara curioso. En su web tienen una forma muy curiosa de definirse:
The Boogie Punkers es una banda de rock and roll acelerado, swing psicótico, rockabilly alternativo y surf-punk. Un combo vertiginoso, cual “hot rod” cromado con el depósito lleno y en constante “pole position”.
Y hasta aquí hemos llegado por hoy. Saludos y abrazos.

Atom Rhumba - Funky Town

The Boogie Punkers - Listen

25 abril 2007

Geografía Española, Vol. 1: Rock, Poesía y Saladillas con Habas

Granada es un lugar precioso. Te sobrecoge y te atrapa como pocas ciudades pueden no ya en España, sino en toda Europa o en el pañuelo que es el Mundo. Una ciudad tan impresionante la hacen sus gentes y la ciudad marca al fuego a sus habitantes en justa reciprocidad. Sólo así se explica el legado musical que está dejando al futuro:

Los Planetas: los modernos entre los modernos de España -con permiso de los estudiantes de marketing- son granaínos. Es prácticamente el único grupo que subsiste de entre todos aquellos que en los años 90, con el boom del rock guitarrero que venía de la Costa Oeste de Estados Unidos, surgieron en España.

Con una mezcla de la psicodelia de los Mercury Rev y los trallazos de guitarra del grunge y una voz insoportable diferente a lo habitual han sabido perdurar manteniendo su toque y haciendo evolucionar su sonido. El título del último disco es toda una declaración de intenciones: homenajean a Camarón de la Isla -un amigo mío siempre dice que es el más grande cuando se emborracha- y adaptan los palos flamencos al rock, saliéndoles uno de los discos más redondos que les he visto.

Enrique Morente, por otra parte, es el renovador del flamenco, el heterodoxo dentro de un mundo dominado por los rectos de espíritu y pese a todo una de las figuras más respetadas dentro de su ambiente. Coquetea siempre que puede con la modernez española... y no le sale mal. Igual no debería estar en la lista, la verdad es que medró en Madrid, pero no me salía un post tan curioso entonces.

Lagartija Nick es casi decir Antonio Arias, otro de los becerros de oro de la modernez española. A diferencia de los Planetas, de Lagartija Nick sólo han oído hablar los modernos de verdad, esos a los que respeto. A los que no respeto en absoluto es a las pijas -bueno, y a los pijos igual- que han decidido que les sienta bien la ropa de rayas/lunares/calaveras -elija una-, las converses y el piercing en el labio. Y las gafas de pasta, claro.

Bueno, yo iba hablando de Lagartija Nick antes de tirarme al pozo de odio: una base rítmica siempre imponente y brillante, no importa la formación que lleven -que varía casi de disco a disco- y unas letras rayanas en la poesía.

De todas formas, mis preferidos de esta ciudad son 091 y posteriormente Lapido, que aunque varía en las formas después de su paso al solitario, no varía en el fondo. Y el fondo, a mi juicio, son las letras más impecables de todo el rock cantado en castellano. Lapido es un jodido poeta -ríete del Sabina- y se nota en la factura de sus canciones. Debe ser Granada la que proyecta la esencia de Lorca dentro de ese tío, porque lo suyo no es normal.

De regalo, el vídeo habitual. Y no pienso hablar de Miguel Ríos, sólo por si te los estabas preguntando al llegar al final del post.

Lapido - La Antesala del Dolor

La fotografía de Granada es de la Wikipedia. Sólo para que lo sepáis...