22 enero 2008

Me sale del alma decir que...

...U2 no es el mejor grupo del mundo, como claman y declaman sus fanáticos, parece que cegados por el refulgir de las pantallas gigantes que hay en cada concierto o por los gritos desaforados de los curritos de sus gabinetes de prensa. Se llevan imitando a sí mismos desde que tuvieron la dicha de sacar un disco decente allá por los 80, pero la maquinaria empresarial que tienen detrás nos bombardea constantemente con la maldita frase de "mejor grupo del mundo" y ya está bien, coño, que si tenemos una edad para dejar de creer en los Reyes Magos igual también hay que tener otra para dejar de creer en Bono y la MTV. No es ya que no sean el mejor grupo del mundo, es que son una puta mierda.

Esta entrada se la dedico a la quinceañera que se ha puesto en el mp3 Sunday Bloody Sunday cinco veces -cinco, sí- en el autobús Madrid-Talavera de hoy a un volumen suficientemente elevado como para poder entender la letra desde mi asiento...

2 comentarios:

Sergio dijo...

Ah, qué ganas tenía de oir a alguien decir eso. A mí hay canciones que me molan (mea culpa, lo admito), pero cada vez que veo a Bono con su aura de iluminado me da un poco de cosa.

guillotina dijo...

Tampoco es pecado que te gusten temas de U2, todos caemos en errores, yo mismo soy fanatico de un grupo tan hortera como Queen (pero al menos eran excelente smusicos!!!)

Y sí, Bono es un tipo que da bastante mal rollo y, sobre todo, es un tonto útil para los G-8, filántropos 'a la Gates' (que dan a beneficencia la tercera parte de lo que deberían pagar en impuestos si no desviasen todo a paraisos) y demás calaña mundial a la que el buenrollismo rockero del gafitas le sirve para seguir despistando.

Por cierto, hace un tiempo se descubrio que el solidario Bono también desvía sus activos a paraísos fiscales. Unos impuestos que podrían acabar financiando el enclenque servicio público inglés. Imagínate que un bonodólar acaba en un comedor para mendigos. Qué desperdicio. COn lo que cuestan las pantallas de plasma en las que salen famélicos niños de Africa para dar pena.